Cómo se hace el libro de una vida.

Una vez por semana, durante varios meses, Lucía conversa con la persona que usted elija. Cuando todo está contado, le llega a casa el libro encuadernado. Aquí le contamos cómo, paso a paso.

Pantalla de WhatsApp con un recordatorio de sesión de Cuéntame: «Hola María, recordatorio de su sesión de Cuéntame programada para hoy. Puede responder a este mensaje cuando pueda.»

Cada semana

La invitación.

Una vez por semana, le llega un mensaje al WhatsApp para avisarle de la sesión del día. Conteste cuando le venga bien — por texto o con un audio. Y si en cualquier otro momento le apetece contar algo, puede escribirle a Lucía sin esperar.

Manos mayores sosteniendo un teléfono con una conversación de WhatsApp abierta. Luz cálida lateral; mantón tejido y tela de flores en el borde del encuadre.

Semana a semana

La conversación.

Lucía recuerda lo que se dijo la semana anterior. Y semana a semana lo va contando todo — la infancia, el trabajo, la familia, los sitios —, sin un orden fijo.

Una conversación a la semana, durante varios meses. No hay calendario fijo: si una semana no contesta, esperamos a la siguiente.

Manuscrito editorial sobre un escritorio de madera oscura: prosa en español con tachados y anotaciones manuscritas en rojo, pluma estilográfica y unas gafas a un lado.

Antes de imprimir

La edición.

Cuando los capítulos están reunidos, la familia recibe un borrador revisable. Se respeta la manera de hablar — repeticiones, expresiones de la casa, modismos. Se pueden pedir cambios, retirar pasajes o añadir alguno olvidado. Si algo no se quiere ver impreso, no se imprime.

El libro llega a casa

Una vida entre sus páginas.

Cuando todo está como debe estar, el libro se imprime, se encuaderna y llega a casa, empaquetado para el día que se quiera entregar.